La primera vez que supe de lo que podría ser esto que ahora vivimos, me acuerdo, estaba yo hablando con mi prima Aída. Ella me comentaba sobre un amigo que tenía que escribía con buena ortografía en msn.
Hablé con Govea esa misma noche, por msn, y efectivamente su ortografía era impecable. Los dos me comentaban sobre su idea del Partido Poético y Putada y Media: un lugar donde uno pudiese mofarse de la vida y al mismo tiempo exprimirla, sabotearla, disfrutarla, pero sobre todo, escribirla.
Me uní al proyecto esa misma noche.
No pasó mucho cuando los vi, a Liliana y a Govea. Yo había ido a las tierras de la estridencia y las palmeras a hacer una presentación de una novela
muy recomendable y ellos hicieron acto de presencia. Tania, hermana de Aida, PPPM y amiga también estaba. Eramos Liliana, Govea, Tania y Gabriel entrada la noche, la primera vez que vivimos un momento PPPM. Me acuerdo que sentí bonito ver que alguien se interesaba por las letras -no las de esa noche, si no las que estaban por venir- tanto como yo.
Govea presentó su Plaquet. Aída estaba camino a Alicante, Liliana se preparaba para Córdoba. Yo regresé a Palmerasporundía. Govea leyó unos poemas muy bonitos. Lo que más recuerdo de esa noche no fue realmente lo que leyó, sino el abrazo que nos dimos todos. Después leí su plaquet y me enamoré de aquél poema sobre la pared que supongo aparecerá en esta cyber-pared eventualmente.
Malteadas.
Para mí las malteadas fueron el viaje de mi vida. Recuerdo que escribimos un par de veces. Platicamos otras. Recuerdo mucho que siempre hablaba con propiedad. Me acuerdo que Govea y yo tenemos un cadaver exquisito que se lee horrible, pero AH qué buena malteada nos echamos ese día.